TE POTARIA ENCIMA : La Desastrosa Historia De Los Hollywood Brats – Andrew Matheson – Libro
440 páginas; 22×15 cm Contiene punto de lib
Encuadernación: Rústica con solapas
La desastrosa historia de los Hollywood Brats, el grupo de punk que se adelantó a su época pero pereció en el intento.
Julio de 1971. Andrew Matheson llega a Londres con dieciocho años desde Canadá, huyendo de un funesto trabajo en una mina de níquel y de un futuro aún más negro, con el sueño de formar un grupo de rock y alcanzar la gloria. Amante de los Rolling Stones y los Kinks, Matheson empieza a reclutar a los músicos con las pintas más fastuosas y provocativas que encuentra a través del tablón de anuncios del Melody Maker. Pronto formará los Hollywood Brats, con Matheson al frente: un pintoresco grupo de melenudos con vestuario barroco comprado en tiendas de segunda mano, carmín y zapatos de plataforma, en la línea de los New York Dolls, a quienes miran de soslayo y con cierta envidia desde el otro lado del océano. Mientras pasan los días en pubs bebiendo como cosacos, sisando en tiendas de ultramarinos y malviviendo en casas okupa infestadas de ratas, consiguen sus primeros conciertos, que interpretarán ante un público atónito que no sabe cómo tomarse su afrenta sonora, atronadora y abrasiva. También llegan los primeros fans, las grupis y los flirteos con el mercado discográfico. Parecen destinados a la fama, pero su sonido, agresivo y protopunk, aparece tan solo unos meses antes de la entrada en escena de los Clash y los Sex Pistols -para quienes los Hollywood Brats son un referente-, y el grupo fracasará estrepitosamente en el intento antes de caer en el olvido. Estas hilarantes memorias, escritas con el mejor sarcasmo y humor británicos, se encuentran entre los más divertidos e intensos relatos del rock jamás escritos.
Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Funcional
Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos.El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.
La desastrosa historia de los Hollywood Brats, el grupo de punk que se adelantó a su época pero pereció en el intento.
Julio de 1971. Andrew Matheson llega a Londres con dieciocho años desde Canadá, huyendo de un funesto trabajo en una mina de níquel y de un futuro aún más negro, con el sueño de formar un grupo de rock y alcanzar la gloria. Amante de los Rolling Stones y los Kinks, Matheson empieza a reclutar a los músicos con las pintas más fastuosas y provocativas que encuentra a través del tablón de anuncios del Melody Maker. Pronto formará los Hollywood Brats, con Matheson al frente: un pintoresco grupo de melenudos con vestuario barroco comprado en tiendas de segunda mano, carmín y zapatos de plataforma, en la línea de los New York Dolls, a quienes miran de soslayo y con cierta envidia desde el otro lado del océano. Mientras pasan los días en pubs bebiendo como cosacos, sisando en tiendas de ultramarinos y malviviendo en casas okupa infestadas de ratas, consiguen sus primeros conciertos, que interpretarán ante un público atónito que no sabe cómo tomarse su afrenta sonora, atronadora y abrasiva. También llegan los primeros fans, las grupis y los flirteos con el mercado discográfico. Parecen destinados a la fama, pero su sonido, agresivo y protopunk, aparece tan solo unos meses antes de la entrada en escena de los Clash y los Sex Pistols -para quienes los Hollywood Brats son un referente-, y el grupo fracasará estrepitosamente en el intento antes de caer en el olvido. Estas hilarantes memorias, escritas con el mejor sarcasmo y humor británicos, se encuentran entre los más divertidos e intensos relatos del rock jamás escritos.